martes, 9 de agosto de 2011

Dr. Jekyll & Mr. Hyde...!


Siempre me ha gustado abordar lo relacionado con la personalidad, claro, del ser humano. Como es nuestro comportamiento en cada situación a cualquier hora de nuestras vidas, porque hasta durmiendo asumimos postura de personalidad. Estamos en este mundo donde ya nada debería sorprendernos y menos el tema que llevaré a acotación.


El Dr. Jekyll y Mr. Hyde es una novela escrita por Robert Louis Stevenson, publicada por primera vez en inglés en 1886, cuyo título original es The Strange Case of Dr. Jekyll and Mr. Hyde. Trata acerca de un abogado, Gabriel John Utterson, que investiga la extraña relación entre su viejo amigo, el Dr. Henry Jekyll y Edward Hyde.

El libro es conocido por ser una representación vívida de la psicopatología correspondiente a un desdoblamiento de personalidad. El libro fue un éxito inmediato y uno de los más vendidos de Stevenson.
El Dr. Jekyll y Mr. Hyde es un relato donde el primero bebe una pócima y de inmediato cambia de personalidad, transformándose en un ser maligno, sin escrúpulos, cambiando hasta su aspecto físico, sin importarle nada en absoluto, hasta que el efecto de esa bebida pasa su efecto, volviendo a ser el  mismo sin acordarse de nada de lo que ha pasado mientras esta bajo sus efectos.
Lo llevo a acotación porque he visto personaje que son unas excelentes personas y cuando están bajo el alcohol  cambian radicalmente ( como el monstruo Mr. Hyde) sin saber que hacen…… al otro día, no saben nada……Doctores Jekyll’s.
O la persona que cuando andan solos son de una manera y cuando andan acompañados cambian para mal, porque bien seria ser la misma persona. La propia frase “Jekyll y Hyde” se usa para referirse a un comportamiento polarizado o a cambios de humor bruscos
Los dos extremos, el bien y el mal, están conviviendo en una sola persona, el médico Henry Jekyll, que inventa una poción química capaz de transformarlo, al comienzo, por su propia decisión y después incontroladamente, en el monstruo temible: Mister Hyde.

Estas son precisamente las sensaciones que padece Jekyll cuando tomaba la pócima: “Fui preso de los más terribles tormentos: un crujir de huesos, una náusea mortal y un horror del espíritu que no podría ser superado ni en la misma hora del nacimiento o de la muerte. Esta agonía pronto empezó a pasar, y, como quien sale de una grave enfermedad, me fui recobrando. Había algo nuevo en mis sensaciones, algo indescriptiblemente nuevo y, a causa de esta misma novedad, increíblemente dulce. Me sentía más joven, más ligero, más feliz en lo físico; interiormente, tenía conciencia de una fuerte temeridad, en mi imaginación se atropellaban desordenadas imágenes sensuales, los lazos del deber se aflojaban y experimentaba un desconocido, pero no inocente, sentimiento de libertad en el alma.”

Esta obra ha sido llevada al cine innumerables veces y también al teatro y ha sido traducida a numerosos idiomas.

La propia expresión “Jekyll y mister Hyde” se emplea para referirse al concepto psicológico denominado desorden bipolar. Quizá sea además una influencia clara el pensamiento posterior, sobre todo, centrado en la figura del psicoanalista Sigmund Freud, quien elaboraría una teoría basada en la personalidad del ser humano y en sus lados tan opuestos, uno consciente y otro subconsciente, donde brotan las necesidades malignas de nuestra naturaleza.

Una buena comparación entre esas “personas” que se transforman por una u otra cosas y al final son los mismos pendejos de siempre……. queda el libre albedrío, de pensar diferente…….. ¡Date pues!...... ¡Por ahí, nos vemos!.......
(*) Licenciado en Comunicación Social
Mención Desarrollo Social
Director emisora Océano 91.1 fm

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